Pasé el resto del día preocupada, casi no pude comer ni centrarme en mis
deberes. No paraba de preguntarme a qué se debía tantas llamadas perdidas.
Pero, justo en el momento en el que m metía en la cama, mi móvil empezó a
sonar. ¡Era Zayn!
-Zayn, ¿qué te ha pasado, por qué no me contestabas?
-¿Yo? Pero ¿qué pasa cuando tú no me respondías a mí?
-Lo siento, estaba con Liam…
-Siempre estás con Liam -Zayn no
parecía el mismo, estaba raro
-¿Pero qué te pasa? Estaba también con Raquel y Noemy, además, ¡Liam es
como mi mejor amigo! Además, ¿por qué no me contestabas?
-Estoy en el taller de mi tío. Estoy ayudando para poder arreglar mi coche
para la noche del baile. Me había cambiado de ropa y el móvil me lo he dejado
en el vestuario
-Zayn, ¿qué te pasa?
-¿Qué me va a pasar?
-Pues que me llamas, no te contesto. Te llamo no me contestas y al final
conseguimos contactarnos, me vienes con esa actitud
-¿Qué actitud?
-¡Pues aquella con la que has venido! Pareces estar enfadado
-¡Qué va!
-Pues sí, Zayn. Encima dices que paso mucho tiempo con Liam, ¿a caso estás
celoso?
-Mira Jade, no me encuentro muy bien. Lo siento. Mañana hablamos, ¿vale? Te
quiero –Zayn había colgado antes de que pudiese decir nada.
Aquella noche me fui a la cama enfadada, no me podía creer aquella estúpida
conversación. Analizaba cada palabra, una y otra vez pero no le encontraba la
lógica. Tras darle muchas vueltas, me quedé profundamente dormida.
Al día siguiente no supe nada de Zayn, ni una llamada, ni un mensaje, ni
una señal de vida. Estaba a punto de pensar que la conversación de ayer fue
nuestra primera pelea, le di tantas vueltas a esa conclusión hasta que empecé a
creer en cada palabra. Pasé todo el día con los ánimos por los suelos, hasta la
salida, cuando antes de irme a casa, me fui a mi taquilla a dejar algunas
cosas. Me encontré con una carta y una pequeña caja. En ella decía: “Buenos
días preciosa, siento muchísimo la conversación de ayer. Te escribo esto nada
más despertarme ya que no iré a clase hoy pues tengo bastante fiebre y mi madre
me ha prohibido salir de mi habitación hasta que me recupere. Abre la caja,
espero que te guste. Te ama, te quiere, lo siente mucho, Zayn. P.D: Le pedí a
Nick que te pusiera esto en la taquilla, le dije que te lo pusiera por la
mañana, pero conociendo a Nick… En fin, te amo” Tras leer la carta, abrí la
pequeña caja. Dentro había una rosa, era la típica rosa que se ponía la chica
en la muñeca en los bailes y los chicos solían llevar la misma flor en el
cuello del traje. En la cinta ponía, Zayn y Jade, que lo bonito empiece y que
nunca se acabe.
Aquel detalle me había animado mucho, hace nada estaba por los suelos y
ahora estaba a punto de tocar el cielo. Solo me faltaba estar con él… Quería
verle, quería saber qué tal estaba y no se me ocurrió nada más que recurrir a
Nick. Era el único al que sabía que conoce cómo ir a casa de Zayn. Me costó
encontrarle, pero gracias a un poco de suerte, Nick merodeaba por ahí.
No me costó sacarle la información que andaba buscando, solamente tuve que
sobornarle para que no me acompañara. Anoté la dirección y me fui a mi casa. El
plan era dejar las cosas, arreglarme, pasar por una Panadería, comprarle algo
para Zayn e ir en taxi hasta la casa, así evitaría perderme.
La casa no estaba muy lejos, menos que la casa de Liam. Llegué en seguida,
era la casa número treinta y seis. No había avisado a Zayn que iba a venir a
visitarle, quería hacerle una sorpresa pero no contaba con los nervios. Estuve
mirando fijamente la casa durante diez minutos hasta que por fin reuní el valor
suficiente como para acercarme y tocar el timbre.
Esperé unos minutos para que me abriera, estaba deseando que fuese Zayn el
que estuviera al otro lado de la puerta, pero en vez de eso, me abrió una
señora.
Era joven, tenía el pelo negro, tenía los ojos de Zayn y algún que otro
rasgo parecido. Lo primero que pensé era que podría ser su madre y no me
equivocaba.
-Hola, ¿puedo ayudarte en algo? –dijo nada más abrirme.
-Buenas tardes, señora. Soy una amiga de Zayn, me llamo Jade. Me he
enterado que estaba malo y quería ver qué tal estaba… Si no le importa y si no
es un mal momento, claro
-Jade, me suena haberlo oído de Zayn, entra cielo –me recibió con una
sonrisa, era simpática y la casa de Zayn era muy acogedora
-Puedes esperar en el salón mientras que aviso a Zayn
-Muchas gracias –me senté en el sofá un buen rato, no paraba de mirar las
fotos que había en las estanterías. En la mayoría salía Zayn de pequeño, ¡qué
guapo que era!
-Jade, ya puedes subir. Siento haber tardado, pero hice que Zayn recogiera
la ropa que había dejado tirada…
-Muchas gracias
Me acompañó hasta el piso de arriba, me señaló la puerta de Zayn y me
dirigí a ella tras haberla dado las gracias.
Llamé antes de abrir la puerta y nada más tener una visión a la habitación
de Zayn, vi que reinaba un poco el desorden, pero no me importaba. Después mi
atención se centró en él. Estaba en la cama, con muchas mantas por encima y
restos de papel higiénico por el suelo, alguna parte de la cama, la mesilla de
noche…
-Jade, has venido –dijo con una voz ronca
-Calla, no hables. Estás malo
-Puedo sobrevivir, y más ahora que has venido a visitarme
-Anda, bobo. Descansa, te he traído un muffin de chocolate. Tómatelo cuando
ya estés un poco mejor y tengas hambre, ¿sí?
-Muchas gracias, es un detallazo
-Detallazo el tuyo con lo de la flor, me encanta, en serio, estoy deseando
ir al baile… Si te pones bien, claro
-¡Claro que me pondré bien! Si no, tú te irás con otro y eso me mataría…
-No seas idiota, me quedaría aquí contigo toda la noche si hacía falta
-¿En serio?
-Prometido
No hablamos mucho, solo le conté como le he encontrado, después me tumbé a
su lado y nos quedamos dormidos. Pasaron dos horas hasta que la madre de Zayn
fue a la habitación para recordarle a Zayn que debía tomarse las medicinas.
Me quedé un momento para que Zayn me presentara a su madre, después, me fui
de nuevo en taxi a casa.
Estaba más tranquila ahora que sabía perfectamente que no había ningún
problema entre Zayn y yo.
Al día siguiente, Zayn tampoco había venido a clase y no podía visitarle
por la tarde ya que tenía unas clases de conducir.
En aquella clase, conocí a Harry. Al principio, pensé que era el típico
gracioso de turno, pero al final acabé estableciendo una pequeña amistad con él
ya que íbamos a compartir el mismo profesor y el mismo coche de prácticas
después de tres clases más. Harry se puso a seguirme nada más salir de la
autoescuela.
-¡Espera, Jade!
otro capitulo mas ^^
ResponderEliminarzarinnita, siguiente capitulo, que mi actriz favorita, no ha salido mucho y la hecho de menos :P