domingo, 12 de febrero de 2012

Capítulo catorce - Primer beso

Llamé a Zayn nada más ver las llamadas.
-¿Zayn? Soy Jade
-Hola, Jade
-¿Qué tal estás?
-Me encuentro mejor –tenía la voz un poco apagada, algo seria
-¿Por qué me llamabas?
-Quería hablar contigo, nada más… ¿Por qué no me has contestado?
-No me había fijado en el móvil, lo siento
-No pasa nada… Mañana te recogeré, ¿vale?
-¿Seguro que puedes? No quiero que te pongas peor
-Estoy perfectamente, descansaré hasta mañana y tendré todas las fuerzas necesarias… Además, no aguanto quedarme en casa sin poder verte
-Si crees que estás bien, ven a por mi. Pero si empiezas a encontrarte mal, ya sabes, quédate en casa e iré a visitarte si quieres verme… Que yo también te echo mucho de menos –nos despedimos y me quedé profundamente dormida hasta la mañana siguiente.

Me desperté gracias a que Zayn me había mandado un mensaje, decía que en una hora iba a pasar a por mí. Era la hora de comer, mi madre ya había preparado la comida así que la única cosa que hice era comer rápidamente para poder vestirme enseguida. Me puse unos vaqueros, una camisa de cuadros y unos zapatos básicos. Solamente le esperé diez minutos nada más terminar de arreglarme.
Por fin había llegado, abrí la puerta muy emocionada y corrí a abrazarle. Le rodee el cuello con mis brazos y él rodeó mi cintura con los suyos elevándome del suelo mientras que dimos una vuelta.

-Por fin he podido abrazarte –dije después de darle un beso en la mejilla
-Estás preciosa –me bajó y pasó sus dedos por mi pelo- ¿Preparada para irnos?
-Por supuesto, espera que coja el casco…
-No, no hace falta. Me han arreglado el coche
-Genial
-Es descapotable, sé que te gusta sentir el viento en el pelo
-¿Cómo lo sabes? Nunca te lo he dicho –fuimos hasta el coche, era negro y efectivamente, era descapotable
-Me fijo en las cosas, sobretodo si es algo que tiene que ver contigo –me abrió la puerta y me metí dentro. Zayn ni siquiera abrió el suyo, saltó directamente y se acomodó

El viaje fue estupendo, no hacía mucho frío, el viento era suave y hacía bastante sol. Zayn me dejó unas gafas tipo aviador que tenía en la guantera mientras que él llevaba unas Ray Ban. Estuvimos escuchando the Radio Hit cuando pusieron la canción de Katy Perry “Teenage Dream”, aquella canción pegaba mucho a aquella escena. No pude evitar cantar la canción, Zayn no tardó nada en unirse. Era la primera vez que le escuchaba cantar y me había quedado atónita. Su voz, era preciosa, no me lo podía creer. Zayn se dio cuenta de ello.

-¿Qué te pasa? –me miró por un segundo- ¿Tan mal cantó?
-¿Qué? ¡No seas tonto! Prométeme que jamás dejarás de cantar porque… Porque tu voz es preciosa, Zayn
-¿En serio? No lo sabía –dijo mientras soltaba una carcajada
-¿Estás siendo sarcástico? ¡Te lo digo muy en serio!
-Pues no lo sabía… Mira, la próxima canción te la cantaré, si me lo sé, claro -La siguiente canción fue “Marry you” de Bruno Mars. Su voz, aquella canción… Me había entrado unas ganas inaguantables de decirle que sí, que me casaría con él. Pero aquello era estúpido, así que me limité a sonreír tontamente, a escucharle y a mirarle hipnotizada-. Jade, Jade. ¿Te ha gustado?
-Ha sido preciosa, me ha encantado
-Tú también tienes una voz preciosa
-Ahora si que me estás tomando el pelo –me reí
-Solo digo la verdad, eres perfecta, ¿qué me esperaba?
-No soy perfecta
-No sabes lo que dices
-Quizás, pero estoy segura de ello
-Calla, tonta –Zayn paró el coche
-¿Ya hemos llegado? –pregunté al mirar a mi alrededor ya que no había nada más que un pequeño descampado rocoso
-Sí, tendremos que andar un poco. La sorpresa está al otro lado

Zayn empezó a poner el capó del coche para dejarlo tranquilamente aparcado, yo me bajé la primera mientras que Zayn cogió una mochila del maletero.
Estuvimos cinco minutos andando, no había nada en aquel sitio, solamente tierra, piedras, hierba seca y algún que otro árbol igual de seco que el resto del lugar. Me agarré de la mano de Zayn para evitar caerme ya que empezamos a subir una pequeña cuesta hasta llegar a la zona más alta. Nos acercamos un poco y pude ver un maravilloso paisaje, se podía ver muchísimas montañas e incluso algún que otro pájaro de un tamaño impresionante.

-¿Qué te parece? –me preguntó Zayn sacándome de mi asombro
-Esto es precioso, Zayn. Gracias por traerme aquí
-Me alegro que te guste, he traído comida. Ven, ahí hay un árbol que nos hará sombra –empezamos a andar hacia un árbol que parecía un Bonsái gigante, después colocamos una manta y empezamos a sacar comida.
Zayn se apoyó en el tronco y yo me recosté sobre su pecho, cerré los ojos un momento para poder recordar cada olor, cada brisa, cada rayo de sol que apuntaba sobre mi piel… De repente, sentí los labios de Zayn sobre mi frente haciendo que abriera los ojos, alzara la mirada y hasta poder mirarnos.

-Me alegro de estar contigo aquí –me dijo Zayn. Yo me limité a sonreír -¿Sabes qué Jade? Eres perfecta y quiero que la perfección siga conmigo, es decir quiero pasar el resto de mi vida contigo
-Zayn, eso es precioso
-Pero, ¿tú qué opinas?
-Eso es lo que opino
-¿Te quedarás conmigo?
-Para siempre, Zayn, para siempre

Escuchamos la radio toda la tarde mientras que nos reíamos, hablábamos y jugáramos como dos niños pequeños de guardería.
Zayn había traído dos cometas, una cámara de fotos y unas cartas. Aquello era lo que nos había entretenido en toda la tarde, hasta el atardecer cuando nos sentamos a mirar la puesta de sol. Yo estaba sentado a su lado mientras que tenía una pierna encima de la suya y él me abrazaba.

-Quiero que sepas que te amo, Jade y no quiero perderte nunca. Eres perfecta, me tienes loco y no pienso cambiarte
-Tú lo eres todo para mí, Zayn. No me iré nunca
-Solo cambiaría una cosa
-¿El qué? –me quedé sorprendida. Zayn estaba mirando al frente y al notar que le estaba mirando, poco a poco fue girando la cabeza hasta mirarme. Poco a poco fue dibujando una sonrisa en su cara mientras que yo me perdía con aquel brillo en sus ojos
-Solo… Nuestro destino, tú primer apellido. Quiero que seas la persona a la que veré nada más despertarme y con la que me dormiré para el resto de mi vida. Quiero que cuando mis hijos me pregunten quién era mi primer amor, pueda señalarte a ti y decir, es esa persona tan perfecta a quién llamáis mamá. Siento decirte esto, pero formas parte de mí, de mi vida, de mi futuro y por eso, tu futuro y el mío serán el mismo
-No te disculpes, Zayn… Tendrás todo eso, ahora mi vida eres tú, ahora eres mi sueño… Haré lo que se cumpla

Nos quedamos ahí, nuestras miradas estaban conectadas, el silencio nos estaba invadiendo pero no importaba nada. Yo estaba seria mientras que Zayn estaba ligeramente sonriendo, sentía que se estaba acercando poco a poco, pasó sus dedos sobre mi pelo y la otra mano lo puso encima de mi rodilla. Yo le acaricié suavemente el cuello hasta la nuca y poco a poco le fui acercando a mí. Nuestras frentes se habían tocado, nuestras miradas estaban a un centímetro y su respiración estaba tan cerca como para que pudiera sentirlo. Sus labios se estaban acercando lentamente a los míos y sin darme cuenta ya no había distancia entre nosotros, sus labios y los míos ya eran uno, no había nada que nos estuviera separando. Zayn hizo que me tumbara en el suelo, haciendo que el estuviese encima mío. Tenía su mano sobre mi cintura mientras que la otra lo utilizaba como soporte para que yo no tuviera que soportar su peso sobre mí. Mis dedos jugueteaban con su pelo, me encantaba aquella sensación, su pelo era suave, sus labios, él estaba caliente y su corazón latía al ritmo del mío haciendo que cada latido sonara el doble.

Cuando por fin nos separamos, Zayn se limitó a sonreírme y a besarme la frente. Me ayudó a levantarme y recogimos las cosas. Todo aquello lo hicimos junto al silencio, haciendo que nuestras miradas, nuestras sonrisas sean los únicos que hablaran por nosotros. El viaje fue tranquilo, me quedé dormida gracias al sonido del coche y el viento en mi cara. Cuando quise darme cuenta, Zayn me llevaba en brazos hasta mi cama.

-Debiste despertarme
-Es que estabas tan guapa durmiendo… No me he resistido a llevarte en brazos como una princesa
-¿Quieres quedarte a dormir?
-Me encantaría, pero, ¿no le importará a tu madre?
-Por supuesto que no -Me levanté de la cama para cambiarme de ropa y como no tenía ropa para Zayn, se durmió en ropa interior.

Aquella noche fue una de las mejores, era la primera noche que pasábamos juntos y me aseguré de recordar cada detalle. Nos dormimos abrazados, aquello fue eterno y no me importaba que lo fuese. Estaba feliz y no me importaba nada más que estar con Zayn.

Al día siguiente pasé la mano sobre las sábanas en busca de Zayn, pero no le encontré. Casi pensé que aquello era un sueño, pero no, Zayn se había dejado su abrigo sobre mi escritorio. Le busqué por toda la casa pero no le encontré en ningún sitio, mi madre tampoco estaba así que intenté llamarle.

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