miércoles, 15 de febrero de 2012

Capítulo diecisiete - Todo, todo suele bajar después de subir

Noemy seguía sin poder moverse, estaba contenta, se notaba. El chico se acercó a ella y la cogió de la mano y empezaron a bailar. Os preguntaréis quién es ese chico misterioso, pues es nada menos que un antiguo amor de Noemy. Había estado fuera por mucho tiempo y Raquel sabía perfectamente que el hecho de que Noemy le vuelva a ver, justo en éste día tan especial, iba a hacer que Noemy recuperara aquella sonrisa que solamente Matt, el chico misterioso, podía conseguir sacar. Estaba contenta de que ahora estuviéramos todas con alguien y disfrutando de una maravillosa noche… Excepto, Harry.

-¿Qué te pasa? –dijo Zayn
-¿Qué quieres decir?
-Te noto triste, es decir, de repente se ha borrado esa sonrisa de tu cara
-Oh, no es anda -intenté sonreír, pero se notó la falsedad de aquella sonrisa- ¿Qué te parece si nos sentamos?
-Genial, pero antes, ¿quieres un poco de ponche?
-Vale –me dio un beso y desapareció entre la multitud

Zayn estaba tardando bastante en volver y yo me había quedado sola en la mesa. Cuando me quise dar cuenta le vi en la pista con Ashley. No me podía creer lo que estaba viendo, me levanté de la silla y me quedé observando aquella escena. Nada, seguía baliando con ella. Quise creer que en algún momento se iba a separar de ella e iba a ir hacia mí. Sólo era un baile, pensé. Hasta que Ashley se fue acercando poco a poco mientras que jugueteaba con su pelo. Lo peor es que se dejaba, no hacía nada para evitar aquello. En un momento a otro, Zayn se dio cuenta de que le estaba mirando y se quedó parado. Nuestras miradas estaban clavadas, nos habíamos quedado de piedra. Ashley se dio cuenta de ello e intentó que Zayn dejara de mirarme con algunos gestos y alguna mirada que iba dirigida a mí. No pude contenerme más, una lágrima rodó por mi mejilla, después, otra, hasta que no pude más y eché a correr mientras que lloraba.
Fuera hacía frío pero no me importaba, tenía que irme de ahí y sabía dónde quería ir. Me quité los zapatos para poder correr mejor, sentí que alguien me perseguía pero no podía ver nada por culpa de las lágrimas y tampoco quería mirar atrás.
En nada llegué a mi calle, me dolían los pies, estaba cansada y me costaba respirar. Estaba a punto de abrir mi puerta cuando, sin darme cuenta, me alejé de la puerta y me fui a la casa de Harry.

-¿Hola? Harry, ¿estás ahí? Por favor, ábreme, por favor –grité sin dejar de llorar mientras que tocaba el timbre-. Soy Jade, por favor… ábreme
Vi que nadie me abría y poco a poco dejaba de tocar el timbre, me di por vencida y decidí irme a mi casa. Justo en el momento en que me di la vuelta, alguien abrió la puerta.
-¿Jade?
Giré un poco la cabeza, era Harry. Nada más verle corrí hacia él para darle un fuerte abrazo
-Oh, Harry…
-Jade, ¿qué te pasa? –Me alejó de él para poder verme mejor- ¿Por qué estás llorando? Ven, pasa

Le conté todo lo que había pasado. Harry se mostró muy atento a cada palabra que decía y no paraba de abrazarme en todo momento. No paraba de llorar y la cabeza me había empezado a doler de una manera impresionante, así que me tumbé en la cama.

-Jade, todo irá bien… No te pongas así, es San Valentín
-¿Cómo quieres que no me ponga así? Él está bailando con una chica a la que, nada más verme, casi me come viva y que tiene unas intenciones horribles hacia Zayn. Además, de tanto llorar, estoy horrible, mi vestido está destrozado y mis pies… ¿Me has visto los pies? Me duelen y están sucios de tanto correr –Harry intentó no soltar una carcajada- ¡Eh, no te rías! Deja que use tu baño

Harry me había sugerido quedarme a dormir en su casa y acepté. Necesitaba estar con alguien y Harry era ese alguien. Me prestó ropa limpia y en seguida me cambié. Me ofreció dormir en su cama mientras que él dormiría en el suelo.

-Harry –dije cuando los dos estábamos ya tumbados y a punto de dormir
-Dime
-¿Por qué… Por qué no me has contestado a las llamadas? Es decir, te he llamado para que fueses al baile y no diste señales de vida
-No podía ir
-¿Por qué, qué es eso tan importante que…?
-Jade, no quiero hablar del tema
-Vamos, dímelo. Me he sentido horrible cuando me subí a aquella limusina sin ti
-Estabas con Zayn
-Pero no estaba contigo
-No cambia nada
-Cambia todo, ahora mismo… No sé, Harry. Me hubiera encantado ir contigo al baile y disfrutar un poco
-Zayn…
-Aunque estuviera con Zayn, sin ti no sería lo mismo
-Jade, no quiero ponerme en evidencia. Me encanta estar contigo, pero el verte con Zayn… Me mata, ¿sabes? Pero es una tontería… No quiero que… No quiero lo nuestro, quiero decir, nuestra amistad se estropee por mi culpa
-Te quiero Harry –no supe porqué dije aquello pero en lo más profundo de mi corazón sabía que no me arrepentía de haberlo dicho
-No es lo mismo… Pero, te quiero Jade

Nos quedamos en silencio, no había nada que decir, supongo. Yo no pude dormir, estuve mirando fijamente al techo, en la oscuridad y a veces miraba como dormía Harry. No sé en qué estaba pensando, ni lo sé ni me acuerdo, pero había muchos pensamientos. Llegué a pensar en que Ashley… No, basta. No quiero pensar en aquello, no. Esta noche no, no quiero, no puedo. De repente, sentí como mi móvil empezaba a vibrar. Era Zayn, no sabía qué hacer… Mi mirada se fijó en Harry y colgué.

-Jade, -dijo de repente Harry, no sabía si estaba soñando o si estaba despierto. No dije nada y seguí escuchando- esta noche, me sentí solo, estuve bailando solo, estaba algo destrozado y solo pensaba en ti… Sé que esta noche, cuando Zayn te abrace y te tenga entre sus brazos, no será lo mismo, será diferente… Sé que te puedo querer más que eso, lo sé… Cuando, cuando te mire y tú le miras, de aquella manera a la que yo te miro a ti… Seguramente me moriré dentro, seguramente ocurra. ¿Crees que si, si consigo decir las cosas más altas, que te quiero con locura, podrás verme?

Harry siguió hablando pero poco a poco fue hablando más bajito hasta consumir su voz por completo. Estaba soñando, no sabía lo que decía… Le acaricié la mejilla y me fui a dormir.
Me olvidé por completo de las llamadas de Zayn hasta la mañana siguiente que nada más mirar el teléfono, vi como unas cuarenta y cinco llamadas perdidas y unos diez mensajes de texto. Había tres mensajes más, eran de Liam, de Raquel y de Noemy. En ese momento me llamó Liam.

-Jade, ¿dónde te has metido? He ido ayer a tu casa a ver qué te había pasado pero no había nadie… ¿Estás bien? Repito, ¿dónde estás? Nos tienes preocupados a todos, sobretodo a Zayn… Casi se vuelve loco, fue corriendo tras de ti anoche pero te perdió y no pudo alcanzarte…
-Tranquilo, Liam. Estoy bien, en serio. Esta noche no dormí en mi casa, dormí en casa de un amigo…
-¿De un amigo? De Harry, ¿verdad?
-Sí…
-Jade, ¿qué es lo que ha pasado?
-Vi, nada, es una tontería… Debería llamar a Zayn y hablarlo con él
-¿Al menos me dirás qué te ha pasado?
-Nada, celos, quizás… Vi a Zayn con esa chica, ¿recuerdas? La tal Ashley…
-Solo fue un baile, ¿no?
-Si fuese así yo no me hubiera ido. Se estaban acercando mucho y Zayn no hizo nada para evitarlo… Creo que si no fuese porque me vio mirar aquella escena, hubiera surgido un beso…
-Jade, no seas paranoica
-Calla, Liam. Estoy avergonzada. Ya te llamaré… Cuéntaselo a las chicas, no quiero volver a explicar las cosas dos veces más. Ahora llamaré a Zayn, adiós

Aquello fue lo que le dije a Liam, pero no fue lo que hice después. No quise leer ningún mensaje más, así que lo dejé sin abrir. Ahora no era el momento. Harry aun estaba durmiendo cuando hablé con Liam y nada más colgar, se despertó.

-Buenos días, Jade… ¿Qué tal has dormido?
-Bien, gracias por dejar que me quede esta noche… Lo necesitaba
-De nada, para eso están… Los amigos, ¿verdad? –No respondí, solamente le sonreí- Bueno, vayamos a desayunar

Aquella mañana fue bastante bueno, al parecer, las mañanas con Harry eran siempre positivas y divertidas. La madre de Harry fue muy amable al tenerme en la casa, ha sido estupendo conocerla. Estuve hasta la hora de comer, cuando al pasar por la ventana desde donde se podía ver un poco de la parte de delante de mi casa, vi a Zayn. Me escondí rápidamente y me puse a observar. Estuvo más de quince minutos. Llamó muchas veces en mi casa, pero no había nadie. Mi madre estaba con Daniel e incluso Louis se había ido con ella. Vi como intentaba llamar a alguien, supongo que a mi. También intentó gritar a mi ventana por si me encontraba dentro. Pero nada, esperó un buen rato pero al fin se marchó. Fui corriendo a la habitación de Harry donde se encontraba mi móvil y en efecto, tenía varias llamadas de Zayn.
Como supuse que aun estaría conduciendo hasta su casa o a donde fuese, esperé una hora y media para llamarle.

-¿Jade? –Contestó al móvil en seguida- ¿Dónde estás? Acabo de estar en tu casa y… No importa, lo siento Jade, perdóname…
-Zayn, calla. ¿A caso sabes lo que has hecho?
-Es por Ashley, ¿verdad? En serio, Jade, no ha pasado nada, te lo prometo. Sabes que no te haría eso
-Zayn, no sé lo que no podrías hacer y lo que sí… No ha pasado mucho tiempo estando juntos, ni siquiera estamos juntos, nunca lo hicimos oficial, aun no y…
-Jade, no me digas eso, por favor. Dime que soy un jodido desastre, di que no te escucho… Di cualquier cosa, pero no digas que no me quieres, que ya no quieres mis besos y que necesitas tu espacio… Porque sé que no es así, sé que me quieres tanto como yo a ti, sé que mis besos son solamente tuyos y que… Es nuestro espacio, no tuyo, ni mío, nuestro.
-Zayn…
-Por favor, Jade… No hagas esto, perdóname… Por favor, te necesito
-Calla, Zayn. Para ya –le interrumpí- Necesito, necesito pensar… Ya te mandaré un mensaje
-Entiendo… Te amo
-Adiós

Nada más colgar el teléfono, me di la vuelta y me encontré a Harry en la puerta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario