lunes, 13 de febrero de 2012

Capítulo quince - Trece de febrero

Pero nada más coger el móvil, éste empezó a sonar. Era Zayn, así que enseguida le contesté. Al parecer se había olvidado de que tenía que ir a por unas cosas para prepararme una sorpresa para el día de San Valentín, así que se había ido sin despertarme.
Aquella tarde quedé con las chicas para ir al centro comercial, estaba deseando contarles lo de Zayn, así que fuimos directamente hacia un bar que había en el centro comercial para poder hablar tranquilamente. Se quedaron boquiabiertas con cada palabra y a medida que avanzaba con la historia, se encendían unas pequeñas lucecitas en sus miradas.
Estuvimos un rato más en aquel bar cuando de repente un chico se acerca a nuestra mesa, se dirigió a Raquel.

-Hola, -dijo aquel chico
-Hola –Raquel se quedó extrañada
-Soy Hugo
-¿Encantada? –Se veía que Raquel estaba algo confundida, mientras que Noemy y yo contemplábamos aquella escena con mucha atención
-Esto… Yo… Quiero decir, que me llamo Hugo
-Eso ya lo dijiste –dijo Raquel mientras que soltaba una carcajada
-Lo siento, estoy algo nervioso –Noemy yo no parábamos de mirar aquella escena con toda la curiosidad del mundo- Voy a la misma clase de historia que tu…
-¡Ah! Eres ese chico… Ese chico que se sienta al final del todo y el que siempre entra el último, ¿verdad?
-Puede ser, el caso es que… Ya que te he encontrado aquí y bueno, he cogido el valor suficiente para hablar contigo… Pues, me preguntaba si querías ir conmigo… Solo si quieres, vamos que, eso… Bueno, pues… Esto… ¿Quieres ir al baile de San Valentín conmigo? –Nada más terminar aquella frase, Noemy y yo miramos rápidamente a Raquel que se había quedado boquiabierta- Si quieres, puedes pensártelo y bueno, yo entiendo si no quieres y claro, pues… Eso que, volveré a hablar, contigo… En clase y todo eso…
-Para, para… Tranquilo –dijo Raquel interrumpiendo a Hugo- La verdad es que no tengo a nadie con quién ir y bueno, no te lo tomes como una última opción porque en verdad eres el primero quien me lo pide, así que… Vale, acepto
-¡Genial! –Hugo saltó de alegría- Lo siento, me he emocionado
-No te preocupes –Raquel se había puesto roja al igual que Hugo. Noemy y yo nos habíamos quedado sin palabras ante aquella situación. Parecíamos dos estatuas mirando a Hugo, después a Raquel y así sucesivamente.
-Mañana toca historia… ¿Hablamos antes de entrar o en el recreo?
-Me parece bien
-Muchas gracias, bueno, yo me iré yendo… Adiós
-¡Qué fuerte! –gritamos Noemy y yo nada más ver que Hugo estaba lo suficientemente lejos
-No me lo puedo creer… No me lo puedo creer… -decía una y otra vez Noemy sin cesar
-Enhorabuena, Raquel ya tiene acompañante –le dije totalmente emocionada
-Eso parece, -Raquel estaba totalmente roja de la vergüenza- aunque no sé…
-¿Cómo que no sabes? ¡Es genial! –Dije mientras que se oía a Noemy hablar de fondo- ¿Qué es lo que no te puedes creer, Noe?
-¡Pues que yo no tenga pareja! No quiero ofender, pero es lo que me faltaba, Raquel ya tiene pareja y yo soy la única que no tiene…
-Ve con Harry, -sugirió Raquel
-Oh, por favor, ya sabemos a quién quiere Harry
-¿A quién? -pregunté extrañada ya que Harry no me había dicho nada
-Pues a ti, a quién va a ser
-Eso no es verdad
-¡Qué inocente! Aunque claro, como tienes a Zayn… Y yo sigo sin pareja
-Calla, tonta. Seguro que cuando menos te lo esperas, aparecerá alguien –dijo Raquel
-Si ocurre un milagro, a lo mejor
-Quién sabe, los milagros pueden ocurrir –Raquel soltó una carcajada y yo me uní a ella, mientras que Noemy se nos quedó mirando extrañada

Seguimos la tarde sin hablar sobre el tema del baile, para evitar entrar en detalles ya que había algo grande planeado. La verdad es que Noemy estaba equivocada, no era la única que no tenía pareja, Harry tampoco lo tenía así que aquella noche, estuve hablando con él desde mi ventana

-Oye, Harry… ¿Con quién irás al baile?
-No le he pedido a nadie… -se quedó pensativo- ¿Quieres ir conmigo al baile?
-¿Yo? No puedo… Lo siento
-Lo siento, ha sido algo violento…
-No es por eso, es que ya tengo pareja, lo siento
-Ah, entiendo… ¿Con quién irás?
-Con Zayn
-Me lo imaginaba, pero bueno… Genial
-Vente con el grupo
-No quisiera ser el único sin pareja...
-¿Por favor? –le puse cara triste
-Bueno, por ti… Iré
-¡Genial! La noche va a ser estupenda, ya verás –le guiñé el ojo
-Oye, Jade… Si no fueras con Zayn… ¿Irías conmigo?
-¿Cómo?
-Que si Zayn no te lo hubiera pedido, ¿hubieras ido conmigo?
-La verdad es que hubiera esperado a que Zayn me lo pidiera, pero seguramente acabaría yendo contigo
-¿Cómo segundo plato?
-No seas tonto –me reí- no quise decir eso…
-Te estaba tomando el pelo –se rió- Bueno, me voy que estoy algo cansado. Buenas noches Superchica
-Sólo, tu Superchica
-Tomaré eso como una promesa –dijo mientras que cerraba la ventana

Aquellas palabras hicieron que me salieran preguntas estúpidas en la cabeza, ¿es verdad lo que me había dicho Noemy? Ella siempre tenía razón en todo y me daba miedo de que estuviera en lo cierto cuando dijo que Harry sentía algo por mí. Acabé convenciéndome  de que solamente era una suposición y que ocurría siempre en cuanto una amistad entre una chica y un chico… Me convencí solamente aquella noche.
Al día siguiente me encontré a Harry nada más salir de mi casa para ir al instituto. Fui corriendo hacia él, quería quedar para hablar después de clase, necesitaba dejar algunas cosas en claro. Esperé a proponerle aquello justo al llegar al instituto, para evitar las preguntar y pasar un rato incómodo. Cuando se lo propuse, aceptó encantado. Habíamos quedado en ir a un café nuevo que habían abierto hace unos días.
Me pasé todas las clases pensando en qué preguntarle, en cómo preguntarle las cosas y cómo sacarle el asunto. Podría pensar que estaba loca o que me lo creía demasiado. Aun así, más de tres horas pensando en lo mismo no me ayudó nada, así que opté por dejarme llevar, además, era fácil si se trataba de Harry.
Nada más salir de clase me encontré a Zayn esperándome.

-Zayn, ¿qué haces aquí?
-Esperarte, ¿qué haces esta tarde?
-Había quedado
-Oh, vaya –de repente, la sonrisa desapareció
-Solo necesito una hora y media, ¿podrás esperarme? –dije mientras que le cogía la cara a modo de que me mirara
-Por ti esperaría mil años –me dio un beso- Bueno, dentro de una hora, ¿dónde te recojo?
-En la entrada del colegio, voy a estar por aquí cerca. ¿Vale?
-De acuerdo, yo me voy. Cuídate –me dio otro beso
-Te quiero, adiós –nada más ver que Zayn se marchaba, me dirigí hacia la puerta, esperé unos minutos y Harry no aparecía así que decidí llamarle. Resulta que Harry ya me estaba esperando en el café así que me fui corriendo ahí.
Nada más entrar pude ver a Harry sentado en una mesa para dos al lado de la ventana.
-Siento haber tardado –dije mientras me sentaba
-No pasa nada. Es culpa mía que había entendido mal… He pedido dos capuchinos, ¿te parece bien?
-Estupendo, gracias.
-¿Qué es lo que querías decirme?
-Bueno, no es nada importante
-Antes dijiste que sí
-Lo sé, pero quiero decir, era para que vinieras
-Genial, pero suelta lo que tienes que decirme
-Pues, verás –me estaba poniendo de los nervios- solo quiero que sepas que eres un gran amigo, siento que eres alguien importante para mí
-Gracias, Jade… Tú eres igual de importante para mí
-Solo quiero que sepas que quisiera que nuestra relación, es decir, nuestra amistad, siga así…
-¿Qué es lo que intentas decirme?
-He tenido experiencias, bueno… Situaciones algo parecidas a ésta y quiero que no acaben como esas situaciones
-No te entiendo, cuéntame esas experiencias
-Bueno, he tenido amigos… Amigos especiales, como tú y no han acabado como han empezado. Quiero que esto siga siendo así
-¿Esto es por lo de ayer, verdad? Por la pregunta que te hice de si querías ir al baile conmigo
-Algo así, pero no es por eso, es por una cosa que me dijo Noemy
-Lo siento, he sido un tonto –dijo interrumpiéndome
-¿Qué quieres decir?
-Que he sido un idiota –volvió a interrumpirme- mira, Jade… Estás muy feliz con Zayn… Esto es solo una broma, yo… Yo me tengo que ir
-Harry –intenté pararle pero ya se había levantado y había echado a correr. Intenté ir tras él pero por un descuido, se me cayeron todas las cosas que llevaba en el bolso y tuve que recoger cada cosa haciendo que perdiera el tiempo y dejando que Harry se marchase a donde fuese que se dirigía.
Nada más terminar de recoger las cosas, me fui corriendo del café. Tenía pensado en pasar por la casa de Harry pero al pasar por delante del colegio, vi que Zayn me estaba esperando junto a su coche.

-Zayn, ya estás aquí
-En eso habíamos quedado… -Zayn se quedó mirándome- ¿Qué te pasa?
-Nada, es que acabo de… Nada
-¿Acabas de qué, amor? –dijo mientras me acariciaba la mejilla ye me levantaba mirada con los dedos
-Nada, he estado con un amigo y hemos discutido
-Bueno, todo irá bien. Oye si no te encuentras bien, será mejor que te fueses a casa, ¿vale?
-No, he quedado contigo…
-Que no pasa nada, preciosa. Vamos, te llevo a casa. Mañana nos vemos para el baile, ¿de acuerdo?
-Bueno, si no te importa… -Zayn me llevó a mi casa, estuve callada en todo el viaje aunque fuese corta. Nada más llegar me fui directamente a mi habitación, ni siquiera un beso, ni un abrazo, solo un adiós. No estaba pensando, no pensé en nada más que en lo que había pasado con Harry. No se me ocurrió pensar en si Zayn iba a tomar aquel comportamiento de mala manera.

No era momento de ponerse así, ¡mañana es la gran fiesta! No iba a estropearlo por un berrinche, así que decidí ir a por Harry. Me eché agua en la cara, me arreglé un poco, me puse el abrigo y me fui a la casa de Harry.

-Hola –me abrió la madre de Harry- Jade, ¿verdad?
-Sí, así es
-Hola, Jade. Ya decía que me sonabas, entra. Te veo mucho con Harry últimamente y no para de hablar de ti, espera que le llame
-Si no le importa, ¿puedo ir yo? Quiero hablar con Harry y no quiero que se oponga a salir de su habitación
-Ya veo, ven conmigo –fuimos al piso de arriba. Era exactamente igual que la mía, excepto que, la habitación de Harry era la habitación que mi madre había elegido para ella-. Harry, cariño. Voy a pasar
-Hola, Harry –su madre me había dejado pasar antes, después cerró la puerta dejando que Harry y yo estemos solos
-Jade, ¿qué haces aquí? –se levantó de golpe de la silla
-Quiero hablar contigo…
-¿Otra vez?
-Harry, ¡no seas idiota! Por favor, no lo estropees más… Ya he hecho bastante
-Tu no has hecho nada –me interrumpió mientras que se sentaba sobre su cama
-Mejor, ninguno de los dos hemos hecho nada –me senté a su lado- Harry, por favor…
-Esto es algo incómodo –Harry se apoyaba sobre sus rodillas sin dejar de mirar el suelo
-Harry, mírame –pasé mis dedos por su barbilla haciendo que se moviera a dirección mía- No quiero que nos distanciemos
-Necesito un tiempo…
-No, no lo necesitas –le interrumpí- Dejémoslo pasar, por favor te lo pido
-Pero
-Nada –le volví a interrumpir- Mañana te vestirás y vendrás al baile con nosotros. No quiero excusas
-Jade
-Calla, mañana –me levanté y antes de irme le di un beso en la frente-. Adiós, Harry

La verdad es que me fui de ahí sin resolver nada, pero al menos, Harry iba a venir mañana. Le hice prometerlo y espero que lo cumpla. No iba a ser lo mismo sin él, lo sé. Tenía que intentarlo. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario