martes, 14 de febrero de 2012

Capítulo dieciséis - San Valentín parte uno

Hoy es el día catorce de febrero y no había clases ya que hacían una excepción por ser San Valentín, una tontería ya que a mi, el día de San Valentín solo es un día más que aprovechan para vender chorradas. Pero ésta vez era diferente, era especial ya que tenía a Zayn.
Me desperté por la música que se oía en el piso de abajo. Bajé a ver qué estaba pasando, aun era temprano y estaba amaneciendo. Bajé en pijama, llevaba una camiseta blanca ancha e iba en ropa interior, aun tenía el pelo revuelto. Nada más entrar en el salón veo a Zayn de espaldas, poco a poco fue dándose la vuelta hasta estar mirando hacia mí. Llevaba un ramo de rosas en la mano mientras que la otra mano lo tenía metido en el bolsillo.

-Buenos días, mi amor
-Zayn, ¿qué haces aquí?
-Es San Valentín y quiero que sea especial desde que te levantas hasta que nos durmamos…
-No tienes porqué –dije acercándome a él
-Toma, esto es para ti –me entrega el ramo y me da un beso en la frente-. ¿Te apetece desayunar? Te he hecho tortitas

Desayunamos después de lavarme la cara. Al parecer, a Zayn le pareció algo raro observarme mientras que comía así que tampoco ha desayunado para poder desayunar conmigo. Después de aquello me vestí con ropa decente para estar en casa. Mientras me vestía, Zayn se había quedado en el salón esperando.

-¿Qué te parece hacer hoy? –le dije mientras bajaba las escaleras
-Aun es temprano y habrá muchas parejas merodeando por las calles de Londres, así que he pensado en quedarnos una hora y media más para ver una película
-¿Ah, sí? –Me acomodé a su lado y le di un beso a la mejilla- ¿Qué películas tienes?
-Las típicas de amor… Tengo, “Love Actually” “The Notebook” y ésta que aun no he visto, “500 days of Summer” ¿Qué te parece?
-Perfectas, las he visto y me encanta… Eh, ¿cuál es esa? –dije señalando la bolsa donde había sacado las otras películas
-Pues… Ni idea –extendió la mano para coger la película de la bolsa- ¡Anda! Éste es “Titanic”
-Quiero ver esa, si no te importa
-Como desees, mi amor –me dio un beso y se acerca a la televisión para poner la película
-Me encanta ésta película, siempre lloro cada vez que la veo
-No te preocupes que yo estaré aquí para alegrarte, cielo –empezó a bajar persianas, apagar luces y a encender velas

Aquello fue maravilloso, la película, Zayn, el momento, el día… Todo tenía algo que ver con el otro y estaba siendo perfecto. Estuve más atenta de Zayn que de la película, aunque siendo así, no evité llorar en la pérdida de Jack, sé que mi mundo se iba a derrumbar si perdía a Zayn y ver aquella escena me hizo imaginar su partida haciendo que llore aun más todavía.
Zayn tampoco estaba del todo atento a la película ya que por cada lágrima que rodaba por mi mejilla me pasaba una servilleta y seguidamente, me daba un beso en la frente.

-No podría –murmuré en la parte de la muerte de Jack
-¿Perdón?
-Decía que, no podría
-¿Qué es lo que no puedes? Estoy algo confuso…
-Perderte, Zayn
-¿Qué? –Dijo sorprendido- No me vas a perder, Jade. Nunca.
-Eso dijo Jack
-Me aseguraré de que no nos montemos en un trasatlántico –bromeó. Yo me quedé callada- Tranquila, Jade. No me iré
-Te quiero, Zayn
-Te amo –me dio un beso y terminamos de ver la película.

Tenía que admitir que me dolía un poco la cabeza tras llorar y por pensar tanto en qué pasaría si Zayn se marchaba de mi vida. Cuando terminamos la película, nos quedamos hablando un buen rato hasta la hora de comer que es cuando nos fuimos a un pequeño restaurante.
Fuimos en coche hasta el centro donde aquel restaurante se encontraba. Había parejas por todos lados, parejas jóvenes, ancianos, casados, amantes... Realmente se respiraba amor en el ambiente y lo mejor es que lo estaba disfrutando con Zayn.
Llegamos en aquel pequeño restaurante, era clásico y bastante acogedor. Al parecer, Zayn ya había reservado una mesa para dos.
La comida fue rápida a pesar de todo el tonteo, de aquellas tonterías que hemos ido soltando y de las que nos hemos estado riendo. Después, Zayn me llevó en coche para que me pudiera preparar para el baile.

Me duché nada más llegar a casa, tardé dos horas en estar preparada. La verdad es que no me he arreglado mucho. Me puse el vestido rojo, me dejé el pelo suelto, me puse la flor en la muñeca y me puse un poco de maquillaje. Nada más terminar llamé a Raquel y a Noemy para que vinieran a mi casa y en nada llegaron. Mientras les esperaba intenté ver si Harry daba señales de vida. Me puse delante de mi ventana y empecé a llamarle. Nada, era un “Hola, soy Harry, no puedo ponerme al teléfono ahora, deja un mensaje después de la señal y ya te llamaré después” en cada llamada. Cuando decidí pasarme por su casa, las chicas ya habían llegado.
Estaban preciosas. Raquel iba con Hugo y Noemy… Aun seguía estando sola. Estuvimos esperando media hora hasta que Liam vino en limusina con Danielle, su cita. En seguida llamé a Zayn para que se diese prisa, no tardó  más de diez minutos en llegar.
Tras hacernos las típicas fotos, fuimos al baile ya que a esas horas ya estaba empezando. Yo no quise irme todavía ya que aun no sabía nada de Harry.

-Jade, ¿a quién estás llamando todo el rato?
-Harry, estoy llamado a Harry. Me prometió que iba a venir y no me contesta las llamadas…
-A lo mejor tiene una razón por las que no contesta… Venga, vamos, que los demás ya han salido
-De acuerdo –estaba algo triste ya que Harry no daba ninguna señal de vida

El viaje en limusina me animó un poco. La fiesta había comenzado ahí y hemos conocido a Danielle que ha resultado ser una chica muy agradable. Había bombones, música, bebidas y luces de neón dentro de la limusina.
Noté que Noemy estaba más pendiente de su Blackberry que de nosotros, pero no me preocupé ya que sabía qué era lo que iba a pasar después, Raquel y yo sabíamos lo que iba a pasar, así que seguimos como si nada. Por suerte, nade notó que extrañaba la presencia de Harry a pesar de las muchas veces que mi sonrisa se apagaba y volvía sin avisar.
Al fin llegamos en al instituto. Había colgada encima de la entrada un Feliz San Valentín en grande, de colores dorado y rojo, con sus corazones y su purpurina. Nada más entrar, vi como todo estaba lleno de confetis y de globos. Habían hecho un buen trabajo, el instituto parecía menos triste y no tenía esa pinta de infierno que suele tener, ahora parece un infierno decorado por cupido.
Al entrar en la pista, no tardaron en venir los amigos de Zayn que intentaron convencer para que se fuera con ellos, pero aun así no consiguieron nada más que decidiera sacarme a bailar.

-No me importa si te vas con ellos un rato –dije cuando empezó a sonar una canción lenta y empezaba a bailar muy pegado a él
-Quiero estar contigo, esta noche es especial
-¿Qué pasa si yo me pongo a bailar con mis chicas, te importaría?
-Si eso es lo que quieres, miraría desde lejos en como te diviertes… Saldría ganando al ver esa sonrisa de las tuyas que tanto me enamoran –me intentó dar un beso pero alejé la cabeza
-Qué pelota eres, ¿lo sabías? –bromee,  después le di un beso y me abracé a él- Zayn, quiero que sepas que te amo y que te agradezco mucho lo que estás haciendo hoy… Todos los días desde que te conocí
-Jade, te amo y lo sabes. No tienes porqué darme las gracias. Lo hago porque eres lo mejor que me ha pasado y tengo que luchar por mantenerme a tu lado –no le dije nada, simplemente sonreí. Aquellas palabras me recordaron a aquellas que Harry me dijo una vez. Tenía razón, toda la razón, a parte, aquello hizo que le extrañara de nuevo. No era justo, me estaba divirtiendo y él estaba… Ni siquiera sabía dónde estaba. Pero, esa preocupación a parte, había otra cosa que me había acordado.
Me separé de Zayn, le di un beso y me disculpé. Busqué con la mirada a Noemy, que aun seguía estando sola sentada en la mesa pendiente de su teléfono móvil, después, intenté localizar a Raquel. Cuando por fin la encontré me dirigí a ella.

-Raquel
-Jade, ¿Qué pasa? –dejó de bailar
-Noemy sigue estando sola, ¿dónde esta?
-Ni idea, espera que le voy a mandar un mensaje –sacó el móvil, mandó el mensaje y esperamos una respuesta que llegó cinco minutos después- Dice que está en camino y que lo siente mucho
-Al menos está en camino… Creo que deberíamos ir a por Noemy
-De acuerdo –dirigiéndose a Hugo- Oye, me voy un momento con Jade, ¿vale? Diviértete sin mí por un momento
-Lo siento Hugo –le sonreí y me llevé a Raquel hasta la mesa donde estaba Noemy
-Hey, preciosa
-Ah, hola Raquel
-¿Qué tal? –Me senté a su lado- ¿Te apetece baila?
-No, no me apetece. Volved con vuestras parejas que yo estoy bien… Sobre todo tú, Jade. Veo que ya han empezado a perseguir a Zayn –dijo señalando a Zayn que seguía en la pista, esta vez escapándose de algunas chicas
-Sabe cuidarse solito, no te preocupes –bromee- quiero bailar contigo, que para eso eres mi mejor amiga
-Ejem –interrumpió Raquel
-Tú también, Raquel… Venga, las chicas solo.
-La verdad es que no –antes de que pudiera decir nada, Raquel ya la había agarrado del brazo y estaba a medio camino de la pista de baile.

Noemy no tardó nada en soltarse, la verdad es que nos lo estábamos pasando estupendamente hasta que empezó a sonar otra canción lenta. Era el momento, no el mío, si no la de Noemy. Raquel se juntó con Hugo y yo con Zayn. Noemy se quedó en medio de la pista sin saber por donde salir, hasta que un pequeño camino se fue formando entre la gente. La cara de Noemy ha sido impresionante, se notaba que no sabía si sonreír o llorar ya que un chico fue caminando lentamente hacia ella. Llevaba una rosa en la mano y una flor en el cuello exactamente igual que la de Noemy.
Raquel y yo nos acercamos poco a poco sin dejar de bailar con nuestras parejas a donde estaba Noemy.

-Feliz San Valentín, Noemy –dijimos Raquel y yo. Noemy seguía sin articular palabras pero pudo sonreír, era una señal suficiente eficaz para dejar que el momento siga su curso y nosotros nos quitemos de en medio para evitar molestar.

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